3 de julio de 2017

Veinticinco jóvenes arqueólogos se suman a la recuperación de la ciudad romana de Regina (Badajoz)

Los alumnos procedentes de diferentes comunidades autónomas como Madrid, Galicia, Castilla La Mancha, Castilla y León, Andalucía y Asturias, aparte de Extremadura participarán hasta el día 21 en la nueva campaña de excavaciones que permitirá avanzar en la excavación del foro de la ciudad romana.
Veinticinco alumnos de toda España se suman a una nueva temporada de excavaciones en el X Curso de Arqueología de Regina, el yacimiento romano localizado en el término municipal de Casas de Reina.

Se trata de una iniciativa promovida por la Junta de Extremadura que se desarrollará entre el 3 y el 21 de julio. Hasta el momento ha formado a más de 200 estudiantes de historia, que han aprendido la metodología arqueológica, así como el estudio y el análisis del material arqueológico.

El curso está dirigido por tres arqueólogos de la Dirección General de Patrimonio de la Secretaría General de Cultura, organizadora junto al Ayuntamiento de Casas de Reina de un curso que ha permitido avanzar en la zona foral de Regina así como en el edificio del Mercado.

Este curso es, además, 'punta de lanza' para trabajos posteriores y han sacado a la luz piezas tan valiosas como el busto sedente de la Diosa Juno o diversos bustos hallados en la zona del pozo.


LOS TRABAJOS
Comienzan hoy lunes y para este año se han preparado diversas actividades. Así, el sábado 8 de julio de 8:00 a 13:00 horas se llevará a cabo en el propio yacimiento la Jornada de Participación Ciudadana, donde quien así lo desee podrá convertirse por un día en integrante del equipo de arqueólogos, realizando tareas de excavación y documentación en el yacimiento. Para poder participar, hay que inscribirse previamente en http://patrimoniocultural.gobex.es/ciudadregina/.

El viernes 14 de julio, a partir de las 22:00 horas, se celebrarán las III Jornadas romanas, en las que los alumnos del curso invitarán a los visitantes a sumergirse en un viaje de dos mil años en el tiempo. Se desarrollarán talleres abiertos a la participación sobre prácticas artesanales y modos de vida en la antigua Roma: creación de mosaicos, moldeo de lucernas y antefijas, juegos romanos de tablero, elaboración y degustación de platos de la gastronomía romana o creación de peinados, entre otros.

El sábado 15 de julio, desde las 10:30 horas, se celebrará el Día de Puertas Abiertas, jornada en la que se podrá conocer de mano de los propios arqueólogos que investigan el yacimiento las últimas informaciones sobre los hallazgos realizados durante la campaña de excavación. La clausura del Curso será el viernes 21 de julio a las 23:30 horas en el patio de la Escuela de Casas de Reina.

CONCIERTO EN EL TEATRO ROMANO
Paralelamente, y para conmemorar los diez años de estos cursos arqueológicos, el Teatro Romano de Regina acogerá un concierto sinfónico a cargo de la Orquesta de Extremadura (OEX).

El concierto será mañana martes, a partir de las 22:30 horas, con entrada libre y gratuita hasta completar aforo y el programa estará conformado por cuatro obras populares de carácter nacionalista y folklórico. 

30 de junio de 2017

Nueva campaña arqueológica en la necrópolis de La Beleña, en Cabra (Córdoba)

Trabajarán sobre dos enterramientos neolíticos de la treintena que pueden existir. Las sepulturas permanecen selladas y un estudio isotópico y de ADN de los restos humanos ayufarán a conocer el perfil de la población originaria de Cabra y aspectos diversos de su desarrollo social, económico y cultural, entre otros.
Los arqueólogos trabajan en una necrópolis única a nivel europeo, que podría albergar restos de 200 individuos. 
Los trabajos de la tercera campaña de excavación que en el yacimiento arqueológico de la necrópolis de La Beleña de Cabra comenzaron el pasado martes y servirán no solo para ratificar todo el trabajo de investigación que se viene acometiendo desde el año 2015 sino también para situarlo a nivel mundial como una necrópolis única y excepcional a nivel europeo para el periodo del Neolítico comprendido entre los años 1400-3000 antes de Cristo.

Así lo ha señalado la arqueóloga Dolores Camalich, directora del equipo científico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canarias, integrado por una decena de arqueólogos, antropólogos y personal técnico, que comienzan ya a trabajar sobre el terreno para desentrañar las claves de dos enterramientos de una treintena que se apunta que pueden existir en el subsuelo y que permitirán conocer más datos de este tipo de necrópolis colectiva en cueva artificial, única en su género en la Península Ibérica y donde podrían estar los restos humanos de unos 200 individuos junto a piezas de cerámica y otros utensilios propios del hábitat del periodo.

Según ha señalado la arqueóloga, entre los elementos que conforman la excepcionalidad de este yacimiento está el hecho que los enterramientos están tal y como quedaron sellados en su día, preservando íntegramente los restos humanos y cuyo estudio isotópico y de ADN podrán determinar notas claves para conocer no solo el perfil de aquella población originaria de Cabra sino también aspectos diversos de su desarrollo social, económico y cultural, entre otros.

INVESTIGACIÓN
Para desarrollar este trabajo, la Comisión de Arqueología de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, según ha señalado Camalich junto al delegado municipal de Patrimonio y Cultura, José Luis Arrabal (PP), y el director del Museo Arqueológico Municipal de Cabra, Antonio Moreno, ha concedido el carácter de proyecto general de investigación. Esto, sumado a los proyectos en los que ya se encuentra inmerso como el I+D del Ministerio de Economía y Competitividad y el Iberia, en el que participan para su estudio especialistas de varias universidades de Suecia y de Australia, subrayan aún más la importancia del mismo por lo que puede aportar al conocimiento científico y patrimonial, con el fin último de la puesta en uso público para el disfrute de los ciudadanos.

29 de junio de 2017

Hallan restos de animales sacrificados en el templo tartésico del Turuñuelo (Badajoz)

El yacimiento tartésico del Turuñuelo de Guareña (Badajoz) sigue revelando espectaculares evidencias arqueológicas. El CSIC acaba de dar a conocer el hallazgo de los restos de un gran sacrificio de animales a los pies de la escalera monumental que lleva a la segunda planta del edificio. Además de los restos de 16 caballos, dos toros y un cerdo, se ha encontrado también un conjunto de objetos de bronce con todo lo necesario para celebrar un banquete ceremonial.
Todavía queda por descubrir más del 90% de la estructura del edificio monumental.
Un equipo de investigadores del Instituto de Arqueología de Mérida del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha hallado restos de 19 animales y un ajuar de bronce para la celebración de un banquete, que se utilizaron en un ritual de sacrificio a los dioses en el santuario tartésico de El Turuñuelo (Badajoz).

Los restos serían de un costoso ritual celebrado justo antes de la destrucción y abandono del templo en el siglo V a. C. En el sacrificio se han encontrado restos de 16 caballos, dos toros y un cerdo, un ajuar de bronce que incluía un caldero, jarros, una parrilla, pinchos para la carne, un quemaperfumes y coladores. Según el equipo del CSIC, se trata de una joya arqueológica que por sus «novedosas» técnicas arquitectónicas y por su estado de conservación, «sigue revelando secretos que muestran su pasado esplendor».

Los restos de los animales estaban junto a la escalinata del templo donde fueron sacrificados en un costoso ritual de clausura antes de la destrucción final del santuario. El CSIC señala que El Turuñuelo se ha convertido en un modelo para estudiar la cultura tartésica del interior, y aporta información muy valiosa sobre su organización social, sus mecanismos comerciales y sus rituales.

El director de la excavación y director del Instituto de Arqueología de Mérida, Sebastián Celestino, y la investigadora Esther Rodríguez, han precisado que el sacrificio consistió en una gran ofrenda a los diosesantes de abandonar definitivamente el lugar. Además, han añadido que el sacrificio animal da idea de la enorme riqueza del sitio, puesto que el caballo era un elemento de prestigio. Asimismo, además de los animales hallados hasta ahora, han aparecido ánforas y cestos con cereales y otros elementos de gran valor, lo que da idea de la importancia de ese sacrificio final, previo a la destrucción del monumento y su posterior amortización.

Celestino ha destacado que «quizá lo más llamativo» sea la existencia de un ajuar completo para la celebración de un banquete de comensalidad en la habitación sur. Así, ha dicho que se trata de un conjunto de muy buena calidad entre los que destaca un enorme caldero, dos jarros, una parrilla, varios pinchos para la carne, un quemaperfumes, coladores... Todos realizados en bronce. Igualmente, se han hallado gran cantidad de platos y vasos pintados con bandas rojas y las copas de imitación griega y en el entrono de la habitación hay muchos huesos y conchas «resultado del festín final».


CONSERVACIÓN DEL TEMPLO
Los investigadores estiman que el propio ritual final contribuyó a la buena conservación del templo. No obstante, el santuario fue incendiado una vez realizados los rituales de clausura, tras el sacrificio de animales y el banquete final y fue, precisamente, el propio incendio el que solidificó las paredes de adobe, mientras que el rápido echado de tierra para sepultar el edificio propició la conservación de los materiales metálicos. Asimismo, señalan que la potente anchura de los muros de adobe, de hasta tres metros en algunos sitios, ha contribuido a su excelente estado de conservación.

Hasta ahora los investigadores solo han excavado un 10% de la superficie total del túmulo, aunque teniendo en cuenta que se conservan las dos plantas del edificio se debe rebajar «sensiblemente» esta cifra. Los investigadores subrayan que la aportación de la Diputación Provincial de Badajoz permite trabajar un par de meses al año, pero eso significa seis o siete meses de análisis y estudio antes de abordar una nueva campaña. Con ese ritmo, estiman que se podrá ver todo el edificio exento en aproximadamente una década.

Otra de las características del santuario de El Turuñuelo es que destaca por sus «novedosas técnicas constructivas» y lo más sorprendente es la utilización de un mortero de cal, arena y arcilla, para confeccionar los sillares cuadrangulares con los que construyeron buena parte de la escalinata que da acceso al monumento; con ese mismo mortero realizaron también la «bañera».

El uso de esta técnica de construcción ha sorprendido a los investigadores porque era desconocida en la Península hasta la llegad de los romanos. «Estos grandes edificios se organizaban junto al Guadiana y tenían una intensa relación comercial entre ellos; conocemos ya un poblado en altura rodeado de una potente muralla que haría de lugar central desde donde se organizaría el comercio hacia el exterior a través del río», añade Celestino.


RIQUEZA ARQUITECTÓNICA
El responsable de la excavación valora que El Turuñuelo ofrece una riqueza arquitectónica y material desconocida hasta el momento en esta fase final de Tarteso; y le llama «poderosamente» la atención los rituales que se llevaron a cabo, hasta ahora también inéditos y de gran complejidad; sobresale el sacrificio o hecatombe producida en el patio principal del monumento previo a su destrucción.

Este yacimiento se ha convertido en el «mejor» exponente para entender los últimos años de la cultura tartésica y Celestino señala aunque es pronto para saber qué papel jugaba el santuario dentro de la cultura tartésica, es probable que hubiese sido un lugar de peregrinación, puesto que «los santuarios en la antigüedad tenían como función principal el intercambio comercial, pero también era el lugar donde se celebraban rituales de cohesión social a través de la veneración a los dioses».

La cultura tartésica se origina hacia el siglo VIII a.C. en el Bajo Guadalquivir. Es la consecuencia del impacto que supuso la llegada de los colonizadores mediterráneos (principalmente fenicios) en los pueblos indígenas, que transformaron la base económica y social del sur peninsular. El resultado de ese encuentro es la conformación de una nueva cultura que denominamos Tarteso, explica Celestino. «A mediados del siglo VI a. C. el núcleo de Tarteso, ubicado en Huelva y la desembocadura del Guadalquivir, sufrió una fuerte crisis que logró minar su emergente cultura. Buena parte de la población se trasladó al valle del Guadiana, en el interior, donde volvió a resurgir con fuerza y con una renovada personalidad», añade.

27 de junio de 2017

La restauración del templo romano de Córdoba entra en su recta final

En esta primera fase los restauradores actúan tanto en los elementos originales de sillería y mampostería como en la anastilosis, la reproducción del Templo Romano. Los trabajos concluirán en la primera quincena de julio.
Dos trabajadores intervienen en la restauración de las columnas. FOTO: A.J. GONZÁLEZ
Las obras de restauración del Templo Romano, incluidas en el Plan Turístico de Grandes Ciudades, se adentran en su recta final. Si no hay imprevistos, los trabajos que empezaron a finales de marzo y quedaron parados durante unos días para retirar una colonia de gatos, terminarán a mitad de julio. Después, la empresa que lleva a cabo la intervención, Patrimonio Inteligente, dispondrá de un mes más durante la segunda fase, que se centrará en la obra civil y en la que llevará a cabo tareas que no puede hacer ahora. «Muchos trabajos que vamos a iniciar se pueden quedar a mitad, pero tenemos ese segundo plazo porque hay tareas que si no las hacemos a la vez que se empieza la segunda fase, no servirán de nada», señala Mercedes Iáñez, restauradora de la empresa. 

En esta primera fase los restauradores actúan tanto en los elementos originales (sillería o mampostería en la que ya trabajó el arquitecto y arqueólogo Félix Hernández a mitad del siglo XX) como en la anastilosis, la reproducción del Templo Romano que hizo y que no pudo concluir.

A simple vista se pueden observar los resultados de la restauración. La arquitecta que dirige el proyecto junto al arqueólogo Juan Murillo, Carmen Chacón, explica que «en el hueco de cimentación del templete han sido restaurados los sillares, se han sellado las fisuras con mortero especial, se ha limpiado, se ha quitado la vegetación, los biocidas y los líquenes que estaban ennegreciendo esas piedras, y se le ha dado el tratamiento consolidante y protector». De la misma forma, añade, se ha actuado «en la superficie horizontal», por lo que esa parte está «prácticamente terminada». Chacón indica que el hueco que hay se rellenará y el fondo «ya está preparado» con «geotextil y malla antihierba para que no prolifere la vegetación».

Los trabajos se centran ahora en los muros de apoyo y en la anastilosis de Félix Hernández. Los dos muros que servían de apoyo al suelo del pronaos (pórtico de entrada al templo) «se están restaurando y se están sellando las fisuras con mortero de reparación», según indica Chacón, que asegura que es «un trabajo laborioso y delicado».

En cuanto a la anastilosis de Félix Hernández, los trabajos que se llevan a cabo consisten tanto en la restauración de los elementos originales como en la restitución. En estos momentos, la arquitecta señala que las tareas se centran en «los capiteles, tanto en los originales como en los rehechos por Félix Hernández». En este sentido, indica que «se está procediendo a la limpieza sin quitar la pátina del paso del tiempo». También se actuará en pilastras y columnas, de las que ya hay varias limpias y en las que se percibe la diferencia. Una vez limpias, asevera, «se sellan las pequeñas fisuras y se aseguran los encuentros de las piezas de mármol que Félix Hernández insertó de las columnas originales».

Otro ámbito de actuación es la zona que hay por encima de las antérides, que también «se limpiará y en la que se restaurarán los elementos de sillería que puedan tener fisuras y el caementicium (hormigón romano)», afirma Chacón, que explica que es «la base donde la escalera del templo se apoyaba y de la que solo queda la cimentación» y «eso se va a restaurar también y se va a poner en valor el ara que había en la plaza». En esa zona ya se han iniciado los trabajos. El proyecto contempla, además, intervenir en el muro de las antérides que da a la calle Capitulares.

Esta intervención permitirá extraer las marcas de cantero estudiadas por la arqueóloga Maribel Gutiérrez, que se extraerán con moldes y se digitalizarán para que no se pierdan.

26 de junio de 2017

Castellón recupera la villa romana de Vinamargo

Durante los trabajos arqueológicos y de consolidación de la villa romana, se ha hallado una gran cantidad de material característico de los siglos I a VI d. C., sobre todo cerámico, abarcando la mayoría de tipologías, formas y decoraciones, aunque también un interesante lote numismático, en fase de estudio.
La segunda parte de la intervención costará cerca de 200.000 euros. FOTO: MANOLO NEBOT / GABRIEL
Cuatro meses de obras y 125.000 euros de inversión han permitido finalizar la primera fase de consolidación de la villa romana de Vinamargo, tras ser descubierto el yacimiento hace ocho años, en el 2009, durante el reencauzamiento del barranco de Fraga. Ahora, la prioridad es arrancar cuanto antes la segunda fase, de la que se hará cargo la Conselleria de Cultura, que está valorada en más de 200.000 euros, y que contempla como proyecto principal el centro de interpretación que, «esperamos tener también finalizado este año, de modo que cualquiera que se acerque a la villa romana pueda entender y conocer su historia», explicó la edila de Cultura, Verònica Ruiz.

Por ahora, ya se han instalado tres paneles con información del yacimiento que permiten aprender un poco más sobre quienes habitaron este lugar. Según Ruiz, «el acceso no estará permitido dentro de la villa, pero se podrá observar perfectamente desde el mirador exterior y con los paneles y el centro de interpretación, que será una reproducción de una villa romana, se entenderá perfectamente su historia».

El de Vinamargo es uno de los yacimientos arqueológicos romanos más importantes de la provincia y el único de la ciudad, con una extensión actual de 2.750 m2 de superficie construida y una excavación total de 3.500 m2, según la memoria de los arqueólogos directores de las excavaciones, Joaquin Alfonso y Ana Miguélez. En base al mismo documento, las ocupaciones están datadas entre los siglos II y VI d. C. Se ha documentado gran parte de los típicos espacios que forman parte de una villa, con la pars urbana original, modificada posteriormente como pars rústica, junto al resto de estancias también de carácter rústico con diversos almacenes, establos, habitaciones del servicio, esclavos… e incluso fructuario, con una zona de hornos y estancias anexas. También se ha documentado parte de las estancias que formarían el área termal, ya que en parte se hallan en la zona no excavada, al sur del límite de afección de la obra.

HALLAZGOS
Durante los trabajos arqueológicos y de consolidación de la villa romana, se ha hallado una gran cantidad de material característico de los siglos I a VI d. C., sobre todo cerámico, abarcando la mayoría de tipologías, formas y decoraciones, aunque también un interesante lote numismático, en fase de estudio, y otros materiales metálicos, vidrio, óseo, malacofauna y pétreo, con restos de mármol, del que destaca solo un pequeño fragmento con restos de epigrafía, además de teselas de mosaico o algunos escasos restos de estucos y pintura muraria, según apuntan Alfonso y Miguélez en su estudio. Ahora, hay que terminar de ponerlo en valor y mostrarlo a la ciudadanía.

(Fuente: Mediterráneo / Estefanía Moliner)

23 de junio de 2017

Una familia dona al Museo de Dénia doce piezas arqueológicas halladas en el mar

El legado de Juan Bisquert Oltra incluye dos ánforas romanas y cerámicas de la edad media de Manises y Paterna
La pieza más antigua es un ánfora Dressel 2/4 Local datada en el S. I que podría proceder del pecio "Els Molins".
Los hijos de Juan Bisquert Oltra, quien fue presidente del club náutico de Dénia entre 1995 y 1998 y un apasionado del mar y la pesca, han donado al museo arqueológico de Dénia doce piezas de gran valor histórico que su padre coleccionó. En los años en los que Juan Bisquert, fallecido en 2013, se hacía a la mar, las leyes de patrimonio eran muy laxas. La conservación de los hallazgos subacuáticos dependía de que cayeran en manos de personas con sensibilidad. Este vecino de Dénia, cuyo padre fue fabricante de juguetes de madera, conservó las valiosas cerámicas. Además, mientras fue presidente del náutico colaboró con el museo en prospecciones subacuáticas.

La donación incluye una ánfora Dressel 2/4 Local, utilizada para transportar vino producido en el Territorium de Dianium. Está datada en el siglo I y es muy probable que proceda de un pecio de Els Molins. Es la pieza más antigua. Otra ánfora de esta colección, bautizada como «legado Juan Bisquert Oltra», es de origen oriental y está datada entre los siglos IV y VI. Se utilizó para llevar aceite y productos alimentarios desde Palestina y Egipto. En los primeros siglos de Al-Ándalus todavía circulaban estos recipientes. Estas dos ánforas están completas (la primera fragmentada), pero urge restaurarlas.

CERÁMICAS DE LA EDAD MEDIA
Esta colección también incluye recipientes de la edad media. Destaca una jarra de vino de Paterna del siglo XIV. Otras cuatro piezas son tres cántaros y un jarrón con asa y gollete. Proceden de los alfares de Paterna y Manises y están datadas en los siglos XIV y XV. El legado se completa con piezas del siglo XIX.

Es evidente que el litoral de Dénia es un yacimiento riquísimo. El puerto, los fondeaderos naturales y los naufragios han propiciado que el fondo marino esté salpicado de restos históricos.

La donación permite al museo engrosar sus fondos de arqueología subacuática. Además, se recuerda al vecino que logró esta colección. Juan Bisquert Orts fue uno de los pioneros del turismo y del despegue inmobiliario de Dénia.

22 de junio de 2017

La policía pilla "in fraganti" a un cazatesoros cuando extraía del mar un ánfora romana en Jávea

El furtivo, un turista francés, llegó con barco propio y utilizó un globo de reflotación para hacer emerger la pieza
El litoral de Xàbia es un gran yacimiento arqueológico y ya hay turistas que vienen con idea de pescar algo. Este lunes a un policía local que vigila con moto acuática las zonas de baño le pareció sospechoso el trajín que a bordo de un barco fondeado en el Portitxol se traía su único tripulante, un ciudadano francés de avanzada edad. Cuando el agente se acercó, emergió un globo de reflotación que llevaba un objeto enganchado. Ese objeto era un pedazo de un ánfora romana. El policía pidió apoyo a sus compañeros de la embarcación de vigilancia, que dieron parte a la Guardia Civil.

El arqueólogo municipal constató que la pieza tenía valor arqueológico. Es la parte superior de un ánfora de aceite del siglo V procedente del norte de África.

Mientras, el cazatesoros fue trasladado al cuartel de la Guardia Civil. Está acusado de un delito de expolio de patrimonio histórico. Todos sus útiles (botellas de nitrox, GPS, globo de reflotación, así como el equipo de buceo) han quedado decomisados. También se le ha intervenido la embarcación. Ahora el juez debe determinar qué tipo de medidas cautelares se adoptan.

Ahora se ha pedido al Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil que lleve a cabo una inmersión en el punto donde se sorprendió al furtivo para comprobar si este hallazgo es aislado o puede formar parte de un pecio. En cualquier caso, toda la bahía del Portitxol es un gran yacimiento de época romana. Los buceadores disfrutan observando ese patrimonio y comunicando posibles hallazgos. Los furtivos, como se ha constatado ahora, también están al tanto.

(Fuente: Levante / A.P.F.)

21 de junio de 2017

Descubren la cara este de la muralla de La Coronilla en Velilla de Medinacelli (Soria)

También han sacado a la luz una cabaña de un asentamiento posterior
El tacimiento de Medinacelli está adscrito a la Edad del Bronce. FOTO: NORTE DECASTILLA.
La excavación del Yacimiento de Velilla de Medinaceli, en el que se realiza la tercera campaña arqueológica, forma parte de un proyecto de investigación cuyos objetivos son la documentación y estudio de la Edad del Bronce así como los cambios que se produjeron en el tránsito de ésta a la Edad del Hierro. La intervención está autorizada y financiada por la Junta de Castilla y León con 9.438 euros y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Arcos de Jalón.

Por tercer año consecutivo, con el objeto de documentar la estructura de la muralla que rodea en casi un kilómetro todo el perímetro del cerro de La Coronilla de Velilla de Medinaceli, un enclave adscrito al Bronce Pleno, se está desarrollando una nueva campaña de excavaciones del programa de investigación ‘Estudio de la Edad del Bronce en el Valle del Jalón’. Estos trabajos de excavación arqueológica se enmarcan como una primera fase de un proyecto de investigación más amplio, planificado en tres etapas, y cuyo objetivo es estudiar la evolución desde el Bronce Medio hasta el Bronce Final en la zona del Jalón.

El delegado territorial, Manuel López, ha visitado el yacimiento en el que está realizándose este proyecto de investigación, dirigido por Marian Arlegui Sánchez (Museo Numantino), que ha sido aprobado y financiado, en esta campaña, por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León con 9.438 euros.

COLABORACIÓN
El equipo también cuenta con la importante colaboración del Ayuntamiento de Arcos de Jalón, entidad especialmente sensible en la investigación de su patrimonio cultural, que aporta recursos propios y personal no especializado, que resulta imprescindible para el desarrollo de los trabajos. Debe citarse también la disposición siempre favorable de los propietarios del terreno, así como el patrocinio privado que está siendo determinante para realizar algunos análisis de materiales arqueológicos.

Han asistido a la visita, entre otros, el alcalde de Arcos de Jalón, Jesús Ángel Peregrina; el jefe del Servicio Territorial de Cultura, Carlos de la Casa; la alcaldesa pedánea de Velilla de Medinaceli, Silvia Casado; y la arqueóloga territorial, Elena Heras.

Durante la campaña de excavación (29 de mayo – 16 de junio) se han realizado estudios de prospección geofísica y eléctrica, en el desarrollo de un proyecto paralelo de investigación sobre técnicas de investigación no destructiva que se realizan por técnicos del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), dentro de los programas de la institución que tiene su sede en Burgos.

(Fuente: El Norte de Castilla / Isabel G. Villaroel)